Speak and Fun on Tour - Malta
Nuestro compañero Manuel Flink de la agencia Speak and Fun de Alemania visitó la escuela de La Valletta en Malta. Aquí podrás leer su experiencia y recomendaciones.

Malta – ¿Donde está eso? ¿Y qué idioma se habla allí? ¿Es un país autónomo? – Creo que ésas eran aproximadamente mis preguntas la primera vez que oí de este país.
Ahora ya le puedo explicar a todo el mundo lo que es Malta: Malta es una pequeña isla de 40 km de largo situada al sur de la costa de Sicilia. Es un estado perteneciente a la EU, desde el 01.01.2008 es el euro la moneda oficial y Valletta, la capital, es la más pequeña de Europa y patrimonio cultural de la humanidad de la UNESCO.
Para mí había llegado la hora de visitar esta pequeña isla para conocer mejor nuestras escuelas de idiomas, así que el 30.08.2008 me fui para allá.
Mi vuelo a Malta salía de Düsseldorf y en Valletta me esperaba una semana de curso de inglés con 20 lecciones en total, alojamiento en un piso compartido en Sliema, mucha diversión y nuevas experiencias.

Cuando llegué al aeropuerto de Malta me esperaba uno de los conductores de la escuela, que me llevó a mi piso en Sliema. Allí te orientas muy bien, puedes ir a todos sitios a pie y los pueblos están uno al lado de otro. Si se quiere ir un poco más lejos existe la posibilidad de coger el autobús por sólo 47 céntimos, lo que recomiendo, ya que son los viejos autobuses escolares ingleses que hacen de cada viaje una auténtica experiencia. El clima en la isla es muy húmedo, según los profesores sobre todo en septiembre-octubre, o sea, cuando yo estuve allí. ¡Menos mal que tenía aire acondicionado en la habitación de mi piso!
A quien solo busque playas de arena, no le recomendaría viajar a Malta, ya que casi no hay playas de arena. En general las playas son de piedras y uno se mete en el agua por medio de escaleras. Eso sí, el mar está limpio, el agua clara: ideal para bucear (con o sin snorquel). Una gran excepción es la “Blue Lagoon”, la Laguna Azul, una pequeña bahía en el sur de Malta, a la que se llega con el autobús y un barco. Aquí te sientes como en el Caribe, el agua es de un azul maravilloso. Por supuesto, no es una playa solitaria, sobre todo los fines de semana está a tope.
El estilo arquitectónico en Malta es muy diferente al de Alemania, ya que tiene mucha influencia árabe. Cuando andas por las calles y callejuelas de Malta y escuchas las conversaciones de los malteses, notas que el maltés hablado tiene un cierto parecido al árabe. Los nativos, muy abiertos y simpáticos, me contaron que se pueden entender con los árabes si hablan despacio. Esto, por ejemplo, no lo sabía antes de mi viaje. También la comida en Malta es muy sabrosa, sobre todo os recomiendo pescado acompañado de un buen vino maltés.
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Tengo que decir que al principio pensé: “Mi escuela de idiomas está en Valletta y yo vivo en Sliema, ¡está súper lejos!” – Pero me equivoqué. Incluso disfrutaba de la pequeña distancia que separa las dos ciudades, ya que cada mañana cogía el ferri a Valletta, que duraba 5 minutos, por el mismo precio que cuesta el autobús, ya que con el carnet de estudiante de la escuela tienes precio reducido. ¿Y donde puedes ir con el barco a la escuela por 47 céntimos? ;-) También hay que tener en cuenta que en Valletta trabajan 10000 personas pero sólo viven 3000. Por eso está muy bien vivir en Sliema, donde por las tardes hay todavía vida. Por otro lado, vivir en Valletta también tiene su encanto, ya que allí vivirías con una familia en casas históricas y es como estar de nuevo en los tiempos de los piratas o caballeros. Especialmente para los estudiantes mayores de 25 años, el Waterfront es un lugar estupendo para salir por las noches. Está bastante escondido en Valletta, directamente en la costa y es pequeño pero elegante. Con aproximadamente 5 restaurantes, 2 bares y un pub-discoteca se puede terminar allí muy bien el día. Los más jóvenes se reúnen por las tardes en Paceville, un barrio de Sliema, donde hay muchos pubs, discotecas y bares de cocktails que abren a diario. Para ir de compras, tanto en Valletta como Sliema se encuentra de todo. También para aquellos a los que les gusta bucear es Malta perfecta. Yo hice allí un curso de buceo – la vista es muy buena y hay una gran oferta. Hay muchos restos de buques hundidos en el mar de Malta, incluso a 10 metros de profundidad, con lo que se puede bucear bastante tiempo teniendo mucho para ver. La oferta de actividades de ocio en la pequeña isla es realmente muy amplia.
Como yo no estaba en Malta sólo para relajarme, sino también para mejorar mis conocimientos de inglés, visité también la escuela de idiomas. La escuela en Valletta es la única allí y se encuentra, como todo en la ciudad, en una vieja casa histórica. Desde fuera casi no se ve, es poco llamativa. Dentro hay aire acondicionado en cada clase, también en la sala de estar. Los profesores son muy competentes y profesionales. El primer día de clase se hace siempre un test de nivel de una hora de duración y mientras se corrigen los estudiantes hacen una visita guiada por Valletta. A la vuelta empiezan directamente las clases – todo está muy bien organizado. En la visita guiada vimos, entre otras cosas, el maravilloso Upper Garden Komplex, la estación de policía y el Palacio de Gobierno.
En la escuela también tuve la oportunidad de conocer a sus propietarios, dos hermanos a los que encontré muy simpáticos. Se podría decir que a ellos les va el lema maltés “dicho y hecho”, son muy eficientes en todo lo que necesites.
Como conclusión, puedo decir que Malta me sorprendió bastante, todo es económico y barato en comparación con otros países de habla inglesa.
Sobre todo si tu presupuesto para un viaje no es muy alto pero quieres conseguir algo bueno por tu dinero y además buscas un buen clima, te recomiendo Malta en cualquier caso para un viaje de idiomas.
